Categorías
Espacio

Un telescopio intentará capturar el horizonte de un agujero negro

El agujero negro de la Vía Láctea finalmente puede llegar a ser visto en primer plano. A partir del 5 de abril, los científicos con el Telescopio Event Horizon, intentarán acercarse a un reino nunca antes imaginado: el horizonte de un agujero negro. Ese es el límite en el cual la atracción de la gravedad se hace tan fuerte que nada puede escapar.

En el cruce del telescopio hay dos agujeros negros supermasivos, uno en el centro de la Vía Láctea y el otro en la cercana galaxia M87.

Los científicos esperan capturar la luz emitida por un halo de gas que gira justo fuera del horizonte del evento mientras el agujero negro se lo traga.

El telescopio Event Horizon

El telescopio Event Horizon no es un telescopio, sino ocho observatorios de radio conectados en una red masiva que abarca todo el mundo.

Las nuevas observaciones serán las primeras que incluirán el ultrasensible Atacama Large Millimeter / submillimeter Array en el desierto de Atacama en Chile, aumentando la posibilidad de que la imagen revele nuevos detalles. Los astrónomos tomarán datos durante cinco noches en un período de 10 días.

agujero negro
Los científicos esperan mirar en la región que rodea un agujero negro.

Esto no será una foto Polaroid, sin embargo no será meses después de que los datos hayan sido estudiados y el retrato esté listo para su presentación.

Observaciones recientes

Hace días publicamos una nota donde revelaba los datos del Telescopio Espacial Hubble y otros observatorios revelaron que un agujero negro supermasivo se aleja del centro de su galaxia a una velocidad de 7,5 millones de kilómetros por hora. Tal agujero se mueve tan rápido que podría dejar la galaxia para siempre en 20 millones de años, dijo para ese entonces Marco Chiaberge del Space Telescope Science Institute con sede en Baltimore.

Ese descubrimiento ofreció algunas de las pruebas más convincentes de que los agujeros negros pueden ser expulsados ​​de sus galaxias por las ondas gravitacionales y sugirió que ocurre con más frecuencia de lo que pensaban los astrónomos.